Tratamiento Psicoterapeútico

La solución a tus síntomas es la psicoterapia.

Todos somos gracias a un Otro, siempre hay un otro que nos sostiene, que nos acuna, que nos cuida, y a veces que nos lastima… en esas situaciones la Terapia  ayuda a salir del globo narcisista en que entra una persona cuando situaciones difíciles como la soledad, cambios, divorcios o separación y el duelo que esto conlleva, no ha sido bien transitado, sino que el dolor ha sido tapado “bajo la alfombra”. Cuando eso sucede,lo mas favorable para dejar de sufrir, es realizar una Consulta Terapéutica  El Análisis en sí mismo vincula a la persona con un otro (el Analista, el Psicólogo que lo atiende) sea de modo virtual o en el consultorio, siempre hay presencia mínima de dos o más personas, en el caso de que sea Terapia Vincular, Familiar o Grupal.

Aquí encontrarás algunos de los Síntomas que puedes estar padeciendo en este momento, o que has padecido en algún momento de tu vida y no has entendido el verdadero motivo, la Terapia te ayudará a encontrar el camino para re significar y dejar de padecer.


DEPRESIÓN

· Descripción y síntomas

La depresión es una enfermedad y es mucho más que  estar triste o preocupado por una razón concreta.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (DSM V) expone los siguientes criterios y síntomas para diagnosticar una depresión:

  • Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi todos los días, indicado por el relato subjetivo (por ejemplo, se siente triste o vacío) o por observación de otros (se ve lloroso y desanimado).
  • Marcada disminución del interés o del placer en todas o casi todas las actividades del día, casi todos los días.
  • Pérdida o aumento significativo de peso.
  • Insomnio o hipersomnia (exceso de sueño) casi todos los días.
  • Agitación o retraso psicomotores (observable por otros, no meramente sensación subjetiva de inquietud o lentitud).
  • Fatiga o pérdida de energía casi todos los días.
  • Sentimientos de desvalorización, o de culpa excesiva o inapropiada.
  • Menor capacidad de pensar o concentrarse, o indecisión.
  • Pensamientos recurrentes de muerte (no solo temor de morir), ideación suicida recurrente.

Estos son sólo algunos de los síntomas con los que la depresión puede presentarse. Si UD. se identifica con 3 o más de estos Síntomas, le sugiero realice una Consulta Psicodiagnóstica 

Quiero aclarar que esta enfermedad es muy  frecuente y afecta a una gran cantidad de personas. Se calcula que su prevalencia (cantidad de personas enfermas en un año) es de aproximadamente 7% para las mujeres y 3% para los hombres. Es decir, se destaca el hecho de ser más frecuente en las mujeres. La edad de comienzo en general suele ser a partir de  los 25 años, pero puede ser antes. Es tres veces más frecuente que Ud. sufra Depresión si es familiar directo( de 1º grado de personas con depresión).

 

· Depresión y Maternidad

Ya he mencionado que los trastornos anímicos en general, son más frecuentes en las mujeres que en los hombres. Diversos factores influirían en esto, pero sobre todo  la variabilidad de los ritmos hormonales del sexo femenino jugaría un rol fundamental. Los estrógenos tienen efectos directos sobre la maduración y funcionalidad del sistema nervioso central y la carencia de los mismos produce síntomas depresivos. Muchas veces los cuadros depresivos de las mujeres sufren agudizaciones o se inician en el postparto o cuando suceden cambios hormonales.

La depresión en el Post Parto es una situación frecuente y compleja que requiere un trabajo muy cuidadoso. La Lic.MELISSA MAZZA  acompaña psicológica y emocionalmente  a muchas madres, sobre todo primerizas, en esta situación.

· ¿Por qué sufrimos depresión?

Varios son los factores que  convergen para producir el cuadro depresivo:

  • Situaciones traumáticas infantiles (maltrato, pérdidas).
  • Rasgos de Personalidad.
  • Estresores Psicosociales.
  • Asociación con otras condiciones: Ansiedad, Abuso de sustancias, Obesidad, distintos tipos de Adicciones.
  • Cambios neuroquímicos ( por ej. Desórdenes de Neurotransmisores como la  dopamina en la región de los lóbulos frontales del  cerebro pueden causar un declinamiento en las funciones neurocognitivas, especialmente la memoria, atención, y resolución de problemas).

Estos factores enunciados son solo algunos de los causantes, a los que debemos sumar sin duda  el STRESS, la relación entre la depresión y el estrés es recurrente. No solamente los estresores precoces y actuales son determinantes en la depresión, sino que desde el punto de vista neurobiológico, la depresión y el estrés comparten muchas características.

· Tratamiento para dejar de sufrir Depresión

El Tratamiento ideal para la depresión es la Psicoterapia Cognitivo Conductual. Esta escuela es la que ha demostrado mayor eficacia para el tratamiento de los trastornos del ánimo. La Lic. MELISSA MAZZA está altamente entrenada para el diagnóstico y tratamiento de la depresión, cuenta además con un equipo de profesionales Psiquiatras a quienes realiza derivaciones, que trabajan en forma estrecha con los médicos de cabecera del paciente, evalúan todas las manifestaciones clínicas del paciente, junto con sus antecedentes de enfermedades y tratamientos médicos.

· EL TRATAMIENTO con la LIC. MAZZA es EXCLUSIVAMENTE Psicoterapéutico.

Una vez que Ud. tiene el turno, se le suministra una  Primera SESION PSICODIAGNOSTICA.

  • Sesión 1: Diagnóstico Diferencial. El Paciente realiza el Test de Hamilton.
  • Sesión 2: Se le entrega al Paciente la devolucion del test y se propone Tratamiento.
  • Sesión 3-7: Inicio de la Psicoterapia  propiamente dicha.
  • Sesión 8- 12: Se le indica al paciente el tratamiento conductual que debe realizar en su hogar y con su familia.

 

TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo)

Descripción

Las obsesiones se definen como ideas, pensamientos, impulsos o imágenes de carácter persistente que el individuo considera intrusas e inapropiadas y que provocan una ansiedad o malestar significativos.

Esta cualidad intrusa e inapropiada que caracteriza las obsesiones se ha venido a denominar «egodistónica». Este concepto hace referencia a la sensación que tiene el individuo de que el contenido de la obsesión es ajeno fuera de su control y no encaja en el tipo de pensamientos que él esperaría tener. Sin embargo, el individuo es capaz de reconocer que estas obsesiones son el producto de su mente y no vienen impuestas desde fuera.

Las obsesiones más frecuentes son ideas recurrentes que versan sobre temas como la contaminación (p. ej., contraer una enfermedad al saludarse, contraer HIV aun utilizando todos los metodos de prevencion), dudas repetitivas (p. ej., preguntarse a uno mismo si se ha realizado un acto en concreto, como haber atropellado a alguien con el coche o haber olvidado cerrar la puerta con llave), necesidad de disponer las cosas según un orden determinado (p. ej., intenso malestar ante objetos desordenados o asimétricos), impulsos de carácter agresivo u horroroso (p. ej., herir a un niño o gritar obscenidades en una iglesia) y fantasías sexuales (p. ej., una imagen pornográfica recurrente). Estos pensamientos, impulsos o imágenes no constituyen simples preocupaciones excesivas por problemas de la vida real (p. ej., inquietud o dificultades del momento, p. ej., económicas, laborales, o escolares); es más, rara vez se relacionan con hechos de la vida real.

El individuo que tiene obsesiones intenta con frecuencia ignorar o suprimir estos pensamientos o impulsos o bien neutralizarlos mediante otras ideas o actividades (es decir, compulsiones). Las compulsiones se definen como comportamientos (p. ej., lavado de manos, puesta en orden de objetos, comprobaciones) o actos mentales (p. ej., rezar, contar o repetir palabras en silencio) de carácter recurrente, cuyo propósito es prevenir o aliviar la ansiedad o el malestar, pero no proporcionan placer o gratificación. En la mayoría de los casos la persona se siente impulsada a realizar la compulsión para reducir el malestar que lleva consigo una obsesión determinada o bien para prevenir algún acontecimiento o situación negativos. Por ejemplo, los individuos que están obsesionados por la posibilidad de contraer una enfermedad pueden aliviar este malestar mental lavándose las manos hasta que se les arruga la piel; los individuos perturbados por la idea de haber olvidado cerrar una puerta con llave pueden sentirse impulsados a comprobar la cerradura cada 5 min; los individuos obsesionados por pensamientos  no deseados pueden verse aliviados contando del 1 al 10 y del 10 al 1 cien veces por cada uno de estos pensamientos. En algunos casos estos individuos realizan actos fijos o estereotipados acordes con reglas elaboradas de manera idiosincrásica sin ser capaces de indicar por qué los llevan a cabo. Por definición, las compulsiones resultan claramente excesivas o no están conectadas de forma racional con las ideas que deben neutralizar o prevenir. Las compulsiones más frecuentes implican tareas de lavado o limpieza, comprobaciones, demandas o exigencias de certeza, actos de carácter repetitivo y puesta en orden de objetos.

Por definición, los adultos que presentan un trastorno obsesivo-compulsivo reconocen en algún momento del curso del trastorno que las obsesiones o las compulsiones son excesivas o irracionales.

Este requisito no se exige en el caso de los niños debido a que, por su edad, puede que no dispongan todavía de la suficiente capacidad cognoscitiva para llegar a conclusiones de este tipo. Sin embargo, incluso en los propios adultos puede observarse un amplio espectro en el nivel de comprensión relativo a la racionalidad de las obsesiones o compulsiones. Algunos individuos se muestran dubitativos sobre la racionalidad de sus obsesiones o compulsiones, y la propia comprensión de este tema puede variar según el momento y el lugar en un mismo sujeto. Por ejemplo, el individuo puede reconocer que su obsesión por la posibilidad de contraer una enfermedad es irracional cuando habla de ello en una «situación segura» (p. ej., en la consulta del terapeuta).

En el curso del trastorno, y después de repetidos fracasos al intentar resistir las obsesiones o compulsiones, el individuo puede claudicar ante ellas, no volver a desear combatirlas nunca más e incorporar estas compulsiones a sus actividades diarias.

Las obsesiones o compulsiones producen un malestar clínicamente significativo, suponen una pérdida de tiempo notable (ocupan más de 1 hora al día) o interfieren acusadamente con la rutina diaria del individuo, su rendimiento laboral o sus actividades sociales o relacionales.

Estas obsesiones o compulsiones pueden reemplazar comportamientos productivos y gratificantes y desestructurar enormemente la actividad global del individuo. Dado el potencial perturbador que las caracteriza, estas obsesiones suelen ocasionar una disminución del rendimiento personal en las actividades o tareas cognoscitivas que requieren concentración, como son la lecutra o el cálculo mental. Además, muchos individuos acaban evitando objetos o situaciones que suelen provocar obsesiones o compulsiones. Este comportamiento de evitación puede generalizarse y limitar seriamente la actividad global del individuo.

El tratamiento que ofrece nuestro Centro es Cognitivo Conductual.

 


SÍNTOMAS DE LA FOBIA SOCIAL

Descripción

La fobia social es un miedo fuerte a ser juzgado por otros y a sentir vergüenza. Este miedo puede llegar a ser tan potente que impide ir al trabajo o a la escuela o llevar acabo las actividades de cada día.

Toda persona ha sentido ansiedad o vergüenza alguna vez. Por ejemplo, conocer personas nuevas o dar un discurso puede poner nervioso a cualquiera. Pero las personas que tienen fobia social se preocupan por estas y otras cosas semanas antes de que éstas ocurran.

Quienes tienen fobia social tienen miedo de hacer cosas comunes delante de otras personas; por ejemplo, pueden tener miedo de firmar un cheque delante del cajero de una tienda, o pueden tener miedo a hablar en público, de comer o beber delante de otras personas, o de usar un baño público.

La mayoría de las personas que tienen fobia social saben que no deberían sentir el miedo que sienten, pero no lo pueden controlar. A veces terminan alejándose de lugares o eventos donde creen que podrían verse obligados a hacer algo que los avergüence.

Para algunos, la fobia social es un problema sólo en determinadas situaciones, mientras que otros tienen síntomas en casi todas las situaciones sociales.

Como cualquier fobia, se centra en un miedo intenso, persistente y crónico (grave para considerarse fobia)  ha ser juzgado, avergonzado, humillado o hacer el ridículo, que se pone de manifiesto en varios tipos de situaciones.

Los síntomas físicos que acompañan a menudo el trastorno de ansiedad social incluyen rubor, sudoración profusa temblores, palpitaciones, náuseas, tartamudez, a menudo acompañada de un discurso acelerado.


SÍNTOMAS DE LA ANSIEDAD GENERALIZADA

Descripción

La  ansiedad generalizada consiste en un estado de preocupación constante y persistente, con inquietud, tensión muscular, cansancio, irritabilidad, problemas para concentrarse y problemas de sueño.

Cuando estos síntomas ocurren durante al menos seis meses e impiden que la persona funcione de modo normal en su vida diaria (en el trabajo, en sus relaciones, etc.), existe la posibilidad de que se trate de un trastorno de ansiedad generalizada.

Por ejemplo, María, una estudiante universitaria, se sentía ansiosa porque pensaba que su rendimiento sería muy bajo y continuamente se preocupaba con temas relacionados con los estudios. Sentía ansiedad antes de ir a cada clase; antes, durante y después de cada examen, y mientras estudiaba. En definitiva, se sentía con un miedo difuso casi todo el tiempo.

El síntoma principal de la ansiedad generalizada es la incapacidad para relajarse. La persona se siente tensa, asustada, se sobresalta por cualquier cosa, se siente inestable y débil.

Puede sentir síntomas físicos de ansiedad, como manos sudorosas, palpitaciones, sensación de falta de aire, deseo urgente de orinar, náuseas, diarrea, o sensación de mareo o de estar a punto de desmayarse (aunque casi nadie llega a desmayarse realmente).

A nivel cognitivo, el síntoma más común consiste en los problemas de concentración que experimentan, así como la incapacidad para controlar su pensamiento, la confusión o la incapacidad para recordar cosas importantes. También es común que se den diversos miedos, como miedo a perder el control, miedo a ser rechazados, miedo a ser atacado o miedo a morir.